Con 39 votos a favor y una sola abstención, el Congreso del Estado de Michoacán designó a Carlos Torres Piña como el nuevo Fiscal General, marcando un momento crucial en la búsqueda de justicia y paz para la entidad. Este nombramiento se da tras la renuncia anticipada de Adrián López Solís, quien dejó el cargo para iniciar una nueva etapa profesional fuera de la vida pública.
Carlos Torres Piña, quien hasta hace poco se desempeñaba como Secretario de Gobierno, llega a la Fiscalía con un perfil político consolidado y el respaldo de diversos sectores, aunque también con críticas que apuntan a la necesidad de un perfil más técnico para enfrentar los retos de seguridad en Michoacán. Su designación fue resultado de un proceso transparente garantizado por el Congreso, que incluyó la evaluación de múltiples aspirantes y la comparecencia de 16 candidatos ante la Comisión de Justicia.
Retos y expectativas para la Fiscalía General de Michoacán
La llegada de Torres Piña representa un desafío mayúsculo en un estado marcado por altos índices de violencia y demandas sociales por justicia. En sus primeras declaraciones, el nuevo fiscal enfatizó la importancia de unir esfuerzos para que la justicia y la paz “se abran paso y lleguen a cada rincón de Michoacán”. Este compromiso es fundamental para atender las expectativas ciudadanas y responder al clamor popular que exige seguridad y combate efectivo a la impunidad.
Proceso de designación y contexto político
- Renuncia de Adrián López Solís: Su salida fue aprobada por unanimidad y se atribuyó a motivos personales, descartando presiones políticas o pactos de impunidad.
- Convocatoria y evaluación: El Congreso emitió una convocatoria abierta, aunque fue cuestionada por no incluir una acción afirmativa para mujeres, en un contexto donde la participación femenina en cargos públicos es un tema recurrente.
- Apoyo y crítica
















