El presidente municipal de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, ha lanzado un desgarrador llamado de auxilio ante la escalada de violencia y terror que sufren sus habitantes por la presencia y acciones de los cárteles del narcotráfico en la región. Entre lágrimas y con miedo por su vida, Manzo denunció públicamente la existencia de fosas clandestinas, extorsiones al sector aguacatero y un clima de inseguridad que parece no tener freno, advirtiendo que no quiere convertirse en otro alcalde ejecutado por el crimen organizado.
La cruda realidad de la violencia en Uruapan
Uruapan, conocido como la capital mundial del aguacate, se ha convertido en un escenario de violencia extrema donde los cárteles, principalmente el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y remanentes de La Familia Michoacana, disputan el control territorial. El alcalde Carlos Manzo ha señalado que estos grupos criminales no solo generan violencia, sino que también extorsionan a productores y comerciantes, afectando la economía local y la tranquilidad de la población.
Entre las denuncias más alarmantes están:
- Fosas clandestinas donde se han encontrado cuerpos de víctimas de la violencia.
- Extorsiones sistemáticas al sector aguacatero, principal motor económico de la región.
- Presencia de campamentos de adiestramiento para actividades criminales, con armas de alto calibre y entrenamiento táctico, incluso con supuestos miembros extranjeros de Colombia y Venezuela.
- Amenazas directas contra autoridades municipales y población civil.
Un grito de auxilio a nivel federal
Con la voz quebrada y el rostro marcado por el miedo, Carlos Manzo hizo un llamado urgente a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, para que intervengan de manera inmediata y contundente en Uruapan. “Uruapan sigue esperand
















