El sector empresarial y portuario de Lázaro Cárdenas se ha sumado activamente al Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, aportando propuestas clave para impulsar el desarrollo económico y la seguridad en la región. En una reunión encabezada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, representantes de la iniciativa privada destacaron la necesidad de ampliar la autopista Siglo XXI, construir a cuatro carriles el tramo Lázaro Cárdenas-Feliciano y elevar a tipo 1 la aduana del puerto, uno de los más importantes del país por su capacidad de movimiento.
Estas propuestas buscan fortalecer la infraestructura para generar entornos más seguros y propiciar el bienestar social, en estrecha coordinación con los gobiernos federal y estatal. Ramírez Bedolla, acompañado del secretario de Desarrollo Económico, Claudio Méndez, aseguró que el Plan Michoacán incluirá las aportaciones de todos los sectores sociales, así como de autoridades municipales y de autogobierno indígena, con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Propuestas estratégicas del sector empresarial y portuario
- Ampliación de la autopista Siglo XXI: Mejorar la conectividad para facilitar el transporte de mercancías y personas.
- Construcción a cuatro carriles del tramo Lázaro Cárdenas-Feliciano: Incrementar la capacidad vial para reducir tiempos y riesgos.
- Elevación a tipo 1 de la aduana del puerto: Optimizar la operación aduanera para potenciar la competitividad del puerto.
Estas acciones no solo buscan dinamizar la economía local y estatal, sino también crear condiciones de seguridad que permitan un desarrollo sostenible y pacífico.
Contexto del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia
El Plan Michoacán, anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum, es una estrategia integral que combina seguridad, desarrollo económico y cultura para enfrentar la crisis de violencia en el estado. Incluye el despliegue de fuerzas federales, la creación de oficinas presidenciales en municipios clave y un enfoque en la justicia y el desarrollo social.
Sin embargo, el plan enfrenta críticas y desafíos políticos. Algunos sectores cuestionan la capacidad del gobernador Ramírez Bedolla para conducir la estrategia, señalando vínculos con la delincuencia organizada y pidiendo su renuncia para garantizar la gobernabilidad y la paz. Aun así, el gobernador ha reafirmado su compromiso de colaborar plenamente con la federación y los distintos sectores para avanzar en la pacificación y el desarrollo de Michoacán.
Participación de comunidades indígenas y otros sectores
















