Durante el periodo 2024-2025, Michoacán ha alcanzado un hito histórico sin precedentes en materia de conservación ambiental: la plantación de 3.37 millones de árboles en la Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca. Este logro representa no solo un número impresionante, sino un cambio paradigmático en la protección de uno de los ecosistemas más frágiles y emblemáticos de México.
La erradicación de la tala clandestina: un triunfo ambiental
El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) ha confirmado lo que parecía imposible hace apenas unos años: la tala clandestina en la zona núcleo ha sido prácticamente erradicada. Esta transformación no ocurrió de la noche a la mañana. Los números hablan por sí solos: la tala clandestina pasó de 13.94 hectáreas en 2020-2021 a apenas 2.51 hectáreas en 2023-2024, representando una reducción del 82% en tan solo tres años.
“Como dice el refrán, la gota de agua constante perfora la piedra”, y así ha sido con los esfuerzos sostenidos de vigilancia y protección. El sistema satelital Guardián Forestal ha permitido interponer tres denuncias por tala clandestina y 45 por cambio de uso de suelo en la zona de amortiguamiento, demostrando que la tecnología e inteligencia artificial son aliadas fundamentales en la conservación.
Reforestación masiva: más allá de los números
Los 3.37 millones de árboles plantados no son simplemente cifras estadísticas; representan la recuperación de más de 6 mil 094 hectáreas de bosque en los últimos dos años. Pero lo verdaderamente revolucionario es la metodología empleada.
Por primera vez en 2025, se implementó **tecnología de drones** para la dispersión de semillas, logrando sembrar 64 mil semillas de pino en la zona núcleo. Esta innovación marca un antes y un después en las estrategias de reforestación a gran escala, permitiendo acceder a terrenos de difícil acceso y optimizar recursos.
Acciones complementarias de preservación
Más allá de la reforestación, el Gobierno de Michoacán ha ejecutado un plan integral que incluye:
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