La voz del pueblo en el centro de las decisiones
Como dice el refrán, “el pueblo es soberano”, y esta iniciativa busca materializar ese principio. La reforma propone fortalecer instrumentos como consultas populares, referéndum y plebiscitos, consolidando una democracia más cercana a las personas. Alanís enfatizó que la participación ciudadana no debe limitarse a los procesos electorales cada tres o seis años, sino que debe construirse mediante la implicación directa de la gente en los asuntos que impactan su vida cotidiana.
La legisladora explicó que los representantes de los distintos poderes públicos podrán promover la participación ciudadana en estos mecanismos, siempre bajo principios de imparcialidad y neutralidad, garantizando que no influyan en los resultados de las consultas. Se trata de abrir espacios democráticos sin comprometer la integridad del proceso.
Límites claros para garantizar estabilidad institucional
Aunque la propuesta busca ampliar la participación ciudadana, establece con claridad los temas que no podrán ser objeto de estos mecanismos, protegiendo así la estabilidad institucional y el respeto al marco constitucional. Entre los asuntos excluidos se encuentran:
- Leyes fiscales, impuestos y derechos
- Productos, aprovechamientos, multas y sanciones pecuniarias municipales
- Presupuesto de Egresos
- Obras de infraestructura en ejecución
- Cualquier asunto que implique restricción de derechos humanos
Esta estructura refleja un equilibrio entre la apertura democrática y la responsabilidad institucional, reconociendo que la participación ciudadana debe ejercerse dentro del marco constitucional.
Alineación con la transformación nacional
La iniciativa forma parte de la reforma electoral que impulsa Michoacán, alineada con el proceso de transformación democrática que vive el país bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. En el contexto nacional, la reforma electoral federal enfrentó desafíos en la Cámara de Diputados, donde no alcanzó la mayoría calificada.
















