Orígenes Humildes en Tacámbaro: De la Huerta “Los Pinos” a la Primera Dama
Amalia Alejandra Solórzano Bravo nació el 10 de julio de 1911 en Tacámbaro, Michoacán, hija de Cándido Solórzano Morales, ranchero y comerciante, y Albertina Bravo Sosa. Proveniente de una familia de ocho hermanos, creció en un entorno rural entre El Ciprés y Tacámbaro, disfrutando de frutos silvestres, nadando en la laguna La Alberca y aprendiendo costura de su madre. A los ocho años, ya mostraba su espíritu altruista “robando” dinero a su padre para ayudar a vecinos necesitados.
Su vida cambió en 1928, cuando conoció al general Lázaro Cárdenas en la huerta “Los Pinos” de Tacámbaro. Pese a la oposición familiar por la diferencia de edad (ella 17, él 34), se casaron en 1932 en ceremonia civil. Juntos tuvieron a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y criaron a otros niños, incluyendo huérfanos de giras presidenciales.
Legado en la Expropiación Petrolera y Más Allá: Una Líder Discreta pero Poderosa
Como Primera Dama de México (1934-1940), Amalia fue la más joven en asumir el rol, con apenas 23 años. Rechazó lujos, vistió con sencillez y donó sus joyas, incluida su alianza, para la colecta nacional tras la expropiación petrolera de 1938. Presidió eventos en el Palacio de Bel
















