En un emotivo discurso pronunciado el 12 de febrero de 2026 en Morelia, la diputada Belinda Iturbide Díaz (Morena) elevó la voz desde la tribuna legislativa en el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer Infantil. Con palabras que resonaron como un llamado urgente a la conciencia colectiva, instó a la sociedad mexicana a unirse en la batalla por la detección temprana y el acceso gratuito a tratamientos, recordándonos que “el cáncer infantil no avisa, pero cuando se detecta a tiempo, es curable en más del 80% de los casos”.[5][1] Iturbide Díaz, con la pasión de quien no ceja en su lucha, subrayó que esta enfermedad acecha sin piedad: es la primera causa de muerte por enfermedad en niñas y niños de 5 a 14 años en México, y la sexta en menores de 5 años. En Michoacán, el Hospital Infantil “Eva Sámano de López Mateos” se erige como baluarte en la notificación y atención de casos, ofreciendo tratamientos completos y gratuitos para infantes y adolescentes.[5][2] Como bien dijo la diputada, “el oro representa lo más valioso que tenemos como sociedad”, al invitar a portar el listón dorado, símbolo de resiliencia y fortaleza de los pequeños guerreros. Este emblema no es mero adorno; evoca la esperanza en un país donde, según la OMS, se diagnostican entre 5 mil y 6 mil nuevos casos anuales de cáncer infantil, con una mortalidad que ronda el 4-5% por cada 100 mil habitantes.[2][6] Sin embargo, las estadísticas duelen: cerca de 2 mil niños mueren al año en México por esta causa, un fallecimiento cada cuatro horas. El 70% de los diagnósticos ocurre en etapas avanzadas, lo que reduce la supervivencia al 57% en naciones como la nuestra, frente al 80% en países de altos ingresos.[2][6] La leucemia lidera con un 62% de los casos, seguida de tumores en sistema nervioso central, huesos y tejidos blandos.[2] |
















