En un movimiento que busca armonizar tradiciones ancestrales con el bienestar animal, la diputada local Brissa Arroyo presentó una iniciativa de ley para salvaguardar a los caballos bailadores, icónicos símbolos de la cultura michoacana, y elevar esta práctica al estatus de patrimonio cultural estatal. Desde la máxima tribuna del Congreso de Michoacán, la coordinadora del Grupo Parlamentario del PRD (GPPRD) en la 76 Legislatura enfatizó: “Sería incongruente que la violencia sea el motor de una expresión artística, en lugar del talento y el vínculo de respeto”. Esta propuesta no solo defiende la integridad física y emocional de estos nobles animales, sino que también previene tratos crueles, garantizando que la tradición evolucione hacia prácticas éticas y responsables. Arroyo argumenta que los caballos bailadores representan historia, identidad y valores sociales, forjados generación tras generación en los municipios de Michoacán, donde han tejido lazos de cohesión comunitaria. La legisladora destaca que traditions culturales y respeto animal deben coexistir para fomentar empatía, compasión y responsabilidad. Proteger estos equinos evita que la práctica se desvirtúe, asegura la seguridad de participantes y espectadores, y dignifica una herencia que impulsa el desarrollo económico local mediante su fomento y promoción. Beneficios clave de declarar los caballos bailadores como patrimonio cultural: – 🛡️ Protección legal: Herramientas institucionales para su preservación y promoción ética. – 💼 Impulso económico: Generación de empleo y turismo en comunidades michoacanas. – 🌟 Prestigio internacional: Posiciona a Michoacán como referente en tradiciones responsables. – 🐴 Bienestar animal prioritario: Enfoque en cuidado integral, evitando cualquier forma de maltrato. Como reza el viejo dicho, “El progreso no destruye el pasado, lo ennoblece”. Esta iniciativa encarna esa filosofía, transformando una expresión artística en un modelo de convivencia armónica. Arroyo no se detiene en lo local: presentó un exhorto para postular los caballos bailadores como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la UNESC.
















