Carlos Torres Piña retomó la Secretaría de Gobierno de Michoacán el 23 de junio de 2024, tras haberla ejercido previamente del 1 de octubre de 2021 al octubre de 2023. Su regreso al cargo —que mantuvo hasta julio de 2025— fue acompañado por una instrucción directa del gobernador: fortalecer la relación con el Congreso, el Poder Judicial, los presidentes municipales y las organizaciones sociales.
Antes de ese nombramiento
Torres Piña nació en Paracho, en la Meseta Purépecha, hijo de maestros rurales. Esa formación familiar le enseñó el valor político de escuchar: una herramienta que ha marcado su trayectoria desde la Universidad Michoacana, donde estudió Derecho, hasta sus dos periodos como diputado federal y su paso por la Fiscalía General del Estado.
Su experiencia incluye acompañamiento directo a comunidades indígenas en mecanismos de autogobierno y presupuesto directo, diálogo con las Kuarichas y espacios institucionales con pueblos originarios de distintas regiones. Conoce las diferencias territoriales de Michoacán no como abstracciones, sino como realidades vividas: la Meseta Purépecha, el Bajío, Tierra Caliente, la región Lacustre, Sahuayo y la Ciénega, Uruapan y la Costa exigen respuestas distintas.
Más de veinte años de participación política incluyen decisiones discutibles, adversarios, derrotas y momentos de desgaste. Pero una línea persiste: el silencio previo al micrófono, heredado de sus padres maestros rurales, que convirtió la escucha en necesidad institucional, no solo virtud personal.
