En la región de Cherán, Michoacán, el viento sopla a favor de las mujeres artesanas. Del 20 al 22 de octubre de 2025, Financiera para el Bienestar, en coordinación con el gobierno federal, abrió las puertas del Centro Coordinador de Pueblos Indígenas para registrar a quienes deseen acceder a créditos a la palabra, sin intereses, que van de 10 mil a 30 mil pesos. Este programa, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, no solo busca inyectar recursos frescos a la economía local, sino también preservar la riqueza cultural que late en cada pieza textil, de barro o madera que salen de las manos de estas creadoras.
La artesanía en México es mucho más que un oficio: es memoria, identidad y resistencia. Sin embargo, históricamente, las mujeres artesanas —especialmente indígenas y afromexicanas— han enfrentado barreras para acceder a financiamiento, comercializar sus productos y recibir capacitación. Este programa federal busca cerrar esa brecha, ofreciendo no solo recursos económicos, sino también formación y estrategias para mejorar la comercialización de sus creaciones.
“La palabra de una mujer indígena vale más que cualquier firma o contrato”, ha dicho la presidenta Sheinbaum, subrayando la confianza y el respeto hacia las artesanas, quienes son el corazón de la cultura popular mexicana.
El registro está abierto no solo para las mujeres de Cherán, sino también para artesanas de Los Reyes, Paracho, Charapan, Chilchota, Uruapan, Ziracuaretiro, Nahuatzen, Peribán, Tangamandapio, Tangancícuaro y Tancítaro. El requisito fundamental es demostrar que se dedican a la artesanía, ya sea de manera individual o colectiva.
Documentación necesaria:
- Identificación oficial
- CURP certificada
- Comprobante de domicilio reciente
- Fotografías donde se observe el trabajo artesanal
- Fotografía con las artesanías elaboradas
El proceso es sencillo y se realiza en un horario accesible (de 10:00 a 17:00 horas), facilitando la participación de quienes, por lo general, tienen que combinar el cuidado del hogar, el campo y el taller.
El apoyo no se limita a la entrega de recursos. El programa incluye capacitación para mejorar técnicas, fortalecer la administración de los talleres y, sobre todo, abrir canales de comercialización justos. Además, se busca proteger los diseños tradicionales, evitando su apropiación indebida y fomentando su reconocimiento legal.
















