Durante la manifestación de estudiantes normalistas en Morelia, la Guardia Civil desactivó dos explosivos improvisados que habrían puesto en riesgo la seguridad pública y la integridad de los agentes y ciudadanos. Estos artefactos, diseñados con tubos de PVC, contenían una carga de 301 gramos de pólvora y una mecha pirotécnica de 20 centímetros, con un peso total aproximado de un kilogramo. La rápida intervención del agrupamiento especializado en artefactos explosivos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) evitó una tragedia durante las protestas estudiantiles.
Las movilizaciones de los normalistas, que se han vuelto recurrentes desde 2012 en conmemoración a una supuesta represión policial en la Escuela Normal Rural “Vasco de Quiroga” de Tiripetío, han estado marcadas por actos de vandalismo y confrontación con las autoridades. En días recientes, los manifestantes han causado daños en el centro histórico de Morelia, incluyendo la rotura de vidrios en el Palacio de Justicia, pintas en edificios públicos y privados, así como bloqueos viales con vehículos robados.
La directora del Instituto de Educación Media y Media Superior de Michoacán (IEMYSEM), Mariana Sosa Olmeda, ha señalado que estas protestas obedecen a consignas que buscan desestabilizar y generar caos, más que a demandas educativas concretas, ya que temas como las plazas automáticas son competencia federal y han sido tratados anteriormente. Además, denunció que algunos líderes manipulan a los estudiantes para fines políticos y personales, lo que agrava la situación social en Michoacán.
El operativo para desactivar los explosivos se realizó con herramientas especializadas y personal técnico altamente capacitado, lo que permitió minimizar riesgos y proteger a la población. Este hecho se suma a los más de 500 artefactos explosivos improvisados decomisados en Michoacán durante el año, refle
















