Michoacán en el podio de los congresos más caros: datos que indignan
La iniciativa del Plan B presidencial no es un capricho, sino una respuesta a realidades escandalosas. Michoacán figura solo por detrás de Baja California y Morelos en asignaciones millonarias a sus congresos locales, perpetuando privilegios que chocan con los principios de la Cuarta Transformación.
| Estado | Posición nacional | Presupuesto por legislador (aprox.) |
|---|---|---|
| Baja California | 1° | >30 millones/año[1] |
| Morelos | 2° | >30 millones/año[1] |
| Michoacán | 3° | >30 millones/año[1][2] |
Estos números, revelados por Sheinbaum, provocan un “¡basta ya!” en el discurso de Bedolla, quien aboga por un tope máximo presupuestal para liberar recursos urgentes: salud, educación y caminos que el pueblo clama[1][2].
Austeridad republicana: del discurso a la acción en el Congreso y municipios
Ramírez Bedolla no se queda en palabras; respalda integralmente el Plan B, que amplía la participación ciudadana en consultas públicas y ataca el despilfarro municipal. Muchos ayuntamientos hinchan nóminas con regidores excesivos, un lastre que “solo engrosa bolsillos ajenos al servicio público”.
- ✅ Tope presupuestal: Límite estricto para congresos locales, liberando fondos para el pueblo.
- ✅ Consultas ampliadas: Más voz ciudadana en decisiones clave.
- ✅ Reducción de privilegios: Menos regidores en municipios, más eficiencia.
- ✅ Justicia social: Recursos para infraestructura y necesidades básicas, “devolviendo hasta lo que se ha robado”.
















