Hoy Guadalupe Taddei reiteró que no renunciará a la presidencia del INE, tras una reunión virtual de consejeros electorales en la que se esperaba su dimisión. La funcionaria asumió el cargo en 2023 mediante sorteo y enfrenta señalamientos de conflicto de interés por su relación con José Alfredo Hernández Casillas, proveedor del instituto.
¿Qué opciones quedan para su salida?
Solo dos caminos legales restan: un juicio político iniciado por la Cámara de Diputados —que podría llevar a su destitución e inhabilitación— o un desafuero, condicionado a una denuncia penal por delitos como desvío de recursos o tráfico de influencias. Ambos procedimientos requieren decisión política de Morena y aliados en San Lázaro. El artículo 41 constitucional contempla la figura de ‘falta absoluta’, pero no especifica sus causas; la renuncia o la destitución son escenarios válidos. Claudia Sheinbaum afirmó que la decisión es personal de Taddei, mientras Ricardo Monreal señaló que la Cámara no puede solicitar su renuncia y solo apeló a su reflexión.
