Los panteones de Michoacán se iluminaron para recibir a las ánimas en la Noche de Muertos, con velas, ofrendas y ceremonias ancestrales que unen a las familias con sus difuntos. Morelia, Michoacán, 1 de noviembre de 2026.
Del lago de Pátzcuaro a la costa
Del lago de Pátzcuaro a la costa, municipios y comunidades abren sus panteones, plazas y hogares para vivir este encuentro a través de velaciones, ceremonias ancestrales, ofrendas y expresiones culturales que conservan el legado de generaciones. En Janitzio, las familias participan en una ceremonia ancestral en el panteón; en Tzintzuntzan, la devoción se expresa mediante artesanías de loza negra y blanca, ángeles de paja y tallados en madera; mientras que en Jarácuaro, los arcos florales y las danzas mantienen viva la tradición comunitaria.
La Noche de Muertos representa una profunda conexión con las raíces purépechas: la muerte no significa olvido, sino una oportunidad para reencontrarse con quienes forman parte de nuestra historia familiar. Cada comunidad conserva sus propios rituales y maneras de recibir a sus difuntos, con el amor, la memoria y el respeto como elementos que unen esta tradición.
