Morelia, Michoacán — La diputada local Eréndira Isauro Hernández, representante del Distrito 05 de Paracho, ha dado un paso trascendental al presentar una iniciativa para elevar a rango constitucional los apoyos dirigidos a niñas, niños, adolescentes y mujeres con cáncer, así como a sus familias en Michoacán. Esta propuesta busca que dichos programas asistenciales se conviertan en una obligación permanente del Estado, garantizando su continuidad más allá de los cambios de gobierno o administración[1][3].
La reforma planteada modifica el quinto párrafo del artículo 2° de la Constitución Política del Estado, con el fin de que los apoyos no dependan de la voluntad política del momento, sino que estén protegidos jurídicamente para asegurar su permanencia y efectividad.
Cifras que no pueden ignorarse: el cáncer infantil y femenino en Michoacán
Eréndira Isauro destacó que en México se detectan anualmente cerca de 7,000 nuevos casos de cáncer infantil y adolescente, mientras que en mujeres se reportan alrededor de 20,000 casos, siendo el cáncer cervicouterino y de mama los más agresivos y con mayor mortalidad[1].
En Michoacán, los programas actuales han atendido a:
- 430 menores con cáncer, con una inversión superior a 23 millones de pesos.
- 1,800 mujeres con cáncer de mama y/o cervicouterino en 110 municipios, con una inversión de más de 97 millones de pesos[1].
Estos apoyos consisten en un subsidio mensual de 4,000 pesos, que cubre gastos esenciales como traslados a hospitales, alimentación durante tratamientos y otras necesidades básicas derivadas del proceso oncológico. La diputada enfatizó: “No son ocurrencias: son programas que salvan vidas y dan esperanza”.
Fundamentos legales y compromiso social
La iniciativa se sustenta en instrumentos internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño y la Iniciativa Mundial contra el Cáncer Infantil de la OMS, además de la legislación nacional, incluyendo la Ley General para la Detección Oportuna del Cáncer en la Infancia y la Adolescencia. Sin embargo, en Michoacán estos apoyos aún carecen de un respaldo constitucional que garantice su permanencia a largo plazo[1][3].
La diputada hizo un llamado a sus colegas legisladores para que este compromiso trascienda colores partidistas y se convierta en un mandato constitucional que proteja y acompañe a quienes enfrentan esta enfermedad.
Pasos a seguir para consolidar la reform
















