En Michoacán, bajo el liderazgo del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, medio millón de personas lograron salir de la pobreza, superando ampliamente la reducción promedio nacional, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) entre 2016 y 2024[1][3]. Este avance representa una disminución del 19.9% en los niveles de pobreza, al pasar del 54.2% al 34.3%, frente al 13.6% registrado a nivel nacional.
Políticas sociales y económicas que impulsaron el cambio
El éxito en la reducción de la pobreza en Michoacán se atribuye a una combinación de políticas federales y estatales, entre las que destacan:
- Aumento al salario mínimo, que ha mejorado el poder adquisitivo de las familias.
- Programas del Bienestar, como la beca Rita Cetina para estudiantes de educación básica, que apoyan la educación y el desarrollo social.
- Apoyos directos a la población, entregados sin intermediarios, fortaleciendo la economía familiar y la calidad de vida.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha jugado un papel clave al ampliar estos programas sociales, lo que ha contribuido a consolidar esta transformación social[1].
Impacto tangible en la vida de las familias michoacanas
Los programas del Bienestar no solo representan cifras, sino que significan un aumento en la dignidad y mejores condiciones para miles de familias. En 2024, más de 287 mil personas fueron beneficiadas directamente por estos apoyos, incluyendo programas específicos para personas con cáncer y discapacidad[3].
Michoacán, un ejemplo nacional en desarrollo social
El gobernador Ramírez Bedolla destacó que esta reducción de la pobreza es una muestra palpable de que la política social “Por el bien de todos, primero los pobres” no es un simple lema, sino una realidad que se refleja en la mejora de ingresos y bienestar de las familias michoacanas[1].
















