Michoacán Vive el Mundial: Ceconexpo se transforma en estadio al aire libre
Desde el 11 de junio hasta el 19 de julio, Morelia respira fútbol. El Gobierno del Estado convierte el Centro de Convenciones y Exposiciones (Ceconexpo) en un gigantesco escenario mundialista, con transmisiones gratuitas y en vivo de todos los partidos de la FIFA. No es una pantalla más: es una fiesta colectiva bajo el cielo michoacano, donde las familias se reúnen, los niños corren entre canchas inflables y los aficionados corean cada gol como si estuvieran en el estadio.
Un Mundial con sabor a Michoacán
El Jalo Futbolero no es solo una programación de partidos: es una experiencia sensorial. En el jardín del Orquidario, las plantas florecen al ritmo de los cánticos; en el jardín Ventura Puente, las sombras de los árboles acarician a cientos que ven el juego desde sus mantas; en la Plaza Magna, los comerciantes ofrecen carnitas, uchepos y nieves artesanales mientras suena la banda sonora del torneo. Hasta las áreas de estacionamiento se reinventan: allí montan pantallas gigantes, zonas de juego y espacios para animación en vivo.
La Selección Mexicana juega en casa —simbólicamente— tres veces: contra Sudáfrica el 11 de junio a las 11:00 horas, frente a Corea del Sur el 18 de junio a las 19:00 horas y ante Chequia el 24 de junio, también a las 19:00 horas. Pero el entusiasmo no se limita a esos encuentros: se proyectan 35 partidos de fase regular y las 15 eliminatorias, sin costo, sin boletos, sin barreras.
Más que fútbol: convivencia, sabor y tradición
En Ceconexpo, el Mundial se vive con identidad michoacana. La oferta gastronómica incluye productores locales certificados por el Festival Michoacán de Origen. Hay photobooth con fondos inspirados en los colores de la selección y los bordados purépechas; una cancha inflable para niños y jóvenes; torneos de fútbol tenis y videojuegos FIFA; intercambio de estampas coleccionables; trivias con premios artesanales; y presentaciones diarias de grupos folclóricos y batucadas que fusionan el ritmo del balón con el tambor de la tierra.
Este no es un evento temporal ni una acción aislada: es una apuesta clara del Gobierno del Estado por la integración social, el turismo comunitario y la celebración colectiva como política pública. Y lo logra: en pleno corazón de Morelia, el fútbol deja de ser espectáculo para convertirse en puente —entre generaciones, entre visitantes y locales, entre lo urbano y lo natural.
El Mundial ya llegó a Michoacán. Y aquí no se ve desde lejos: se vive, se canta, se come, se juega y se abraza.










