La magia ancestral de la Noche de Muertos cobra vida en los Manantiales de Urandén, Michoacán, con la inauguración de una celebración que combina tradición, arte y naturaleza en un espectáculo único. Del 24 al 26 de octubre y del 31 de octubre al 2 de noviembre, los canales de Urandén se iluminan con cientos de luces mientras canoas y pescadores realizan un desfile místico que sumerge a locales y visitantes en el profundo simbolismo de esta festividad[6][9].
Experiencia única en los Manantiales de Urandén
Este evento es la antesala de la Semana de Celebración de Noche de Ánimas, que incluye 13 talleres y actividades culturales organizadas por la Secretaría de Turismo de Michoacán (Sectur) en colaboración con las comunidades ribereñas del Lago de Pátzcuaro. Las funciones se ofrecen en dos horarios: 19:00 y 20:45 horas, con un programa especial el 1 de noviembre que contempla tres presentaciones (19:00, 20:30 y 22:00 horas), además del Festival de Música Tradicional y Danzas en el parador turístico de Urandén[1][6].
Roberto Monroy García, titular de Sectur, invita a vivir esta experiencia que combina música, danza y representaciones teatrales sobre los canales iluminados, un evento que no solo enriquece la cultura local sino que también impulsa la economía comunitaria, ya que el costo de entrada (50 pesos) y estacionamiento (30 pesos) se destinan íntegramente a la comunidad[1][6][13].
Tradición y turismo cultural en Michoacán
La Noche de Muertos en Michoacán es mucho más que una festividad; es un reencuentro con los seres queridos que han partido, en un ambiente cargado de simbolismo y respeto. La cosmovisión purépecha entiende la muerte como una transición, y esta celebración es un reflejo vivo de esa filosofía. Durante estas fechas, las familias adornan altares con flores de cempasúchil, velas y ofrendas, y se realizan rituales que atraen a miles de turistas nacionales e internacionales[4].
La región lacustre, que incluye municipios como Pátzcuaro, Tzintzuntzan, Quiroga y Erongarícuaro, se convierte en epicentro de actividades culturales que incluyen desfiles, exposiciones, talleres de artesanía, gastronomía tradicional y ceremonias ancestrales. En 2024, la afluencia turística superó los 347,000 visitantes, generando una derrama económica superior a los 390 millones de pesos, cifras que consolidan a Michoacán como un destino líder en turismo cultural durante esta temporada[2].
















