La tala de mil pinos en el bosque de La Vieja Iglesia, en la comunidad Tecario, municipio de Tacámbaro, Michoacán, generó un fuerte conflicto social y denuncias por parte de los habitantes locales. El comisariado ejidal inició la tala con permisos estatales y federales, pero sin el aval ni consulta previa a los lugareños.
Riesgos ambientales y llamado ciudadano
Los residentes advirtieron daños irreversibles al manantial y a la presa de Cutzarondiro, que abastecen a Pedernales. Servir para Michoacán convocó a sociedad civil, grupos apostólicos, padres de familia, jóvenes, senderistas y productores agrícolas a manifestarse. Aseguran que el predio siempre fue considerado de Tecario y forma parte de una zona protegida. Los ejidatarios afirman contar con permisos, pero los vecinos subrayan que el bosque es un pulmón vital y fuente clave de agua. Un lugareño escribió en redes: «Solo 10 minutos… derribar 20 pinos, apenas el comienzo de la masacre que pretende acabar con más de mil».
