La movilidad que Morelia esperaba durante décadas
Durante años, la capital michoacana enfrentó un rezago histórico en conectividad vial. “Morelia registraba décadas de atraso en movilidad porque no recibía los recursos estatales ni federales que merece. Hoy es distinto; hemos unido esfuerzos a través de obra convenida para que Michoacán construya un mejor Morelia”, expresó Ramírez Bedolla.
Esta segunda fase de ampliación representa mucho más que asfalto y concreto. Funciona como un par vial estratégico que agiliza significativamente el tránsito en el sur de la ciudad, beneficiando directamente a 120 mil habitantes de la zona. La obra fue construida por el Ayuntamiento con recursos del Fondo de Aportaciones Estatales para la Infraestructura y los Servicios Públicos Municipales (Faeispum), demostrando la coordinación técnica entre administraciones.
Cifras que hablan de transformación
La avenida Amalia Solórzano se ha convertido en un símbolo del cambio. Los números son contundentes:
- 4.1 kilómetros en la primera fase, inaugurada en enero de 2026
- 5.5 kilómetros de extensión total tras la segunda ampliación
- Reducción de 40 a 8 minutos en tiempos de traslado para más de 60 mil personas
- 206.9 millones de pesos invertidos en la primera etapa, sin deuda pública
- Vida útil superior a 50 años gracias al concreto hidráulico reforzado con acero
Infraestructura pensada en la gente
La obra no solo resuelve problemas de movilidad. Fue diseñada bajo la nueva Ley de Movilidad de Michoacán, incorporando elementos que priorizan la seguridad y accesibilidad:
- 31 mil metros cuadrados de banquetas amplias e iluminadas
- 54 cruces seguros para peatones
- Más de 10 mil metros de guía podotáctil para personas con discapacidad visual
















