Un acuerdo que transforma el panorama artesanal michoacano
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla confirmó que esta colaboración entre Liverpool, la Casa de las Artesanías de Michoacán (Casart) y los artesanos de Capula representa mucho más que una simple transacción comercial. Se trata de una estrategia integral para garantizar que quienes adquieran estas piezas obtengan productos auténticos, con precios justos establecidos directamente por los creadores, evitando intermediarios que pudieran afectar sus ganancias.
La plataforma de Liverpool, que recibe aproximadamente 100 millones de visitas mensuales y cuenta con 7.5 millones de tarjetahabientes, se convierte en el escaparate perfecto para que estas obras maestras de barro lleguen a consumidores conscientes que valoran la autenticidad y la tradición.
Protección internacional: La Indicación Geográfica como escudo
Lo que distingue verdaderamente este proyecto es que las catrinas de Capula cuentan con la declaratoria de Indicación Geográfica Protegida (IGP) otorgada por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) en julio de 2024. Este reconocimiento no es un simple trámite administrativo; representa una protección internacional que se extiende a más de 80 países, blindando estas creaciones contra la piratería y las falsificaciones.
Como afirmó el gobernador, esta protección coloca a las catrinas michoacanas al mismo nivel que productos emblemáticos como el tequila a nivel mundial. La Indicación Geográfica garantiza que solo los artesanos autorizados de Capula pueden comercializar sus piezas bajo este nombre, preservando la integridad del producto y el valor cultural que representa.
Detalles de la oferta comercial
El primer lote puesto a la venta en la tienda en línea de Liverpool comprende 50 piezas artesanales, con precios que oscilan entre los 810 y los 1,600 pesos. Estas figuras, elaboradas completamente a mano con técnicas ancestrales, miden aproximadamente 55 centímetros de altura.
















