Con 50 cuarteles de la Guardia Nacional y la Guardia Civil estatal, Michoacán fortalece su estrategia de seguridad, logrando una reducción significativa en la incidencia delictiva, especialmente en homicidios dolosos, que han disminuido un 65% desde octubre de 2021, informó el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
Este robustecimiento de la infraestructura de seguridad incluye la operación de 50 cuarteles distribuidos en todo el estado, con planes de sumar dos más de la Guardia Civil en La Piedad y la Meseta Purépecha, así como cinco adicionales de la Guardia Nacional en Aguililla, Yurécuaro, Cherán y otras localidades por definir. La coordinación entre fuerzas federales y estatales ha permitido ampliar la cobertura a 79 municipios, lo que se traduce en una respuesta más rápida y eficaz ante emergencias, garantizando presencia permanente en la entidad.
Una inversión destacada es el cuartel de la Guardia Nacional en Tarímbaro, con un monto de 380 millones de pesos, que fortalece la seguridad en una región clave que abarca Zinapécuaro, Charo, Indaparapeo, Cuitzeo, Tarímbaro y Álvaro Obregón. Además, la Guardia Civil estatal opera 11 cuarteles regionales en municipios estratégicos como Jiquilpan, Zamora, Apatzingán, Uruapan, Coalcomán, Huetamo, Lázaro Cárdenas, Zitácuaro, Maravatío, Arteaga y Morelia, donde recientemente se inauguró una nueva comandancia.
El gobernador Bedolla reconoció el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para consolidar esta estrategia, que ha sido clave para la notable disminución de homicidios y para fortalecer la seguridad pública en Michoacán, un estado que históricamente ha enfrentado retos importantes en esta materia.
















