Las Ferias del Bienestar se han convertido en el rostro más humano y tangible del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, una estrategia integral que busca transformar la vida de miles de michoacanos a través de la cercanía, la atención directa y la coordinación institucional. En cada rincón del estado, el gobierno federal y estatal se han dado la mano para llevar servicios esenciales, trámites gratuitos y acompañamiento social a comunidades que históricamente han enfrentado rezago y vulnerabilidad.
El Estado que llega a las puertas de las familias
En una rueda de prensa encabezada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y el secretario de Gobierno, Raúl Zepeda Villaseñor, se destacó que las Ferias del Bienestar no son solo eventos protocolarios, sino verdaderas intervenciones sociales que reúnen en un solo espacio los programas del gobierno federal y estatal. “Estas ferias representan la intervención más social y más humana del Plan Michoacán”, afirmó Zepeda, subrayando que el objetivo es ofrecer soluciones ágiles, gratuitas y directas a la población.
Desde su lanzamiento, las ferias han dejado huella en municipios como Coeneo, donde se brindaron más de 19 mil servicios en una sola edición, y en Morelia, con más de 7 mil atenciones. Estos números no solo reflejan la magnitud del esfuerzo, sino también el impacto inmediato y visible que tiene el Estado cuando se acerca a las comunidades.
Atención prioritaria a grupos vulnerables
Uno de los pilares del Plan Michoacán es la priorización de la atención a grupos en situación de vulnerabilidad. Las ferias no solo ofrecen servicios de salud, educación y trámites civiles, sino que también permiten identificar necesidades específicas de cada comunidad. “Cuando el Estado sale de las oficinas para ir al encuentro de las comunidades, el impacto es profundo y transformador”, señaló Zepeda.
Además de las ferias, la estrategia territorial “Casa por Casa” ha permitido visitar más de 129 mil viviendas en 95 municipios, fortaleciendo el contacto directo con las familias y permitiendo atender problemáticas comunitarias desde su origen. Este diagnóstico en campo es clave para diseñar ferias a la medida de las carencias más sentidas de la población, evitando una oferta genérica y garantizando que los beneficios lleguen a quienes más los necesitan.
Sí al Desarme, Sí a la Paz: avances en la pacificación
Otro componente crucial de las ferias es el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, diseñado para la pacificación mediante el canje de armas por dinero en efectivo, sin preguntas ni investigaciones. En sus primeras activaciones, la iniciativa ya ha arrojado resultados positivos: en Morelia se recuperaron 15 armas.
















