El pasado 27 de mayo de 2025, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla inauguró la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales San Antonio en Uruapan, Michoacán, con una inversión estatal de 200 millones de pesos. Esta planta, junto con la de Santa Bárbara, permitirá sanear el 82% del recurso contaminado, beneficiando a 370 mil habitantes y al sector productivo local. El agua tratada podrá destinarse al riego de más de 4 mil hectáreas, fortaleciendo la productividad agrícola y la seguridad alimentaria de la región.
Inversión y Beneficios
La reactivación de esta planta, que había permanecido abandonada durante 13 años, marca un hito en la gestión hídrica de Uruapan. Con una capacidad para tratar 300 litros por segundo, se garantiza un mejor manejo del agua mediante tecnología moderna, lo que reduce la contaminación en ríos y suelos. Además, se proyecta aprovechar parte del agua tratada a través de esquemas responsables de comercialización, generando ingresos para futuras obras de infraestructura hídrica.
Impacto Ambiental y Económico
El impacto de esta planta es multifacético:
- Mejora Ambiental: Reducirá significativamente la contaminación del río Cupatitzio, preservando la riqueza natural de Michoacán.
- Desarrollo Agrícola: El agua tratada permitirá el riego de extensas áreas agrícolas, aumentando la productividad y la seguridad alimentaria.
- Generación de Ingresos: La comercialización del agua tratada generará recursos para nuevas obras hídricas.
Participación Institucional
En la inauguración, el gobernador estuvo acompañado por autoridades estatales y municipales, incluyendo a la coordinadora de la Comisión Estatal del Agua y Gestión de Cuencas, Olivia Cázares Arreola, y el alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez. Esta colaboración interinstitucional refuerza el compromiso con la sustentabilidad hídrica.
















