Mientras la noche cae sobre Morelia, la ciudad no duerme: equipos de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Movilidad (Sedum), bajo la batuta de Gladyz Butanda Macías, despliegan una estrategia de bacheo y balizamiento en las vialidades que conectan con la construcción del teleférico, especialmente en la zona del monumento a Lázaro Cárdenas. Estas acciones, ejecutadas entre las 21:00 y las 5:00 horas, buscan mantener el flujo de más de 100 mil vehículos diarios y evitar que la obra se convierta en un cuello de botella para la movilidad urbana.
🚧 Obras nocturnas: ingenio para no frenar a Morelia
La decisión de trabajar de noche no es casualidad. En una ciudad que late al ritmo de sus habitantes, interrumpir el tránsito en horas pico sería como “ponerle puertas al campo”. Por eso, la Sedum prioriza el balizamiento —señalización temporal— y el bacheo en puntos críticos, permitiendo que automovilistas, transportistas y peatones circulen con mayor seguridad y fluidez, incluso cuando las grúas y los martillos neumáticos no descansan.
“No improvisamos: desde el inicio del proyecto sabíamos que zonas como el monumento a Lázaro Cárdenas, con más de 10 mil vehículos al día, requerían medidas especiales. Por eso, el contrato de obra incluye jornadas nocturnas para no entorpecer el día a día de los morelianos”, explicó Gladyz Butanda Macías.
🚌 Reordenamiento vial: menos tiempo, más seguridad
La Sedum no solo repara calles, también reubica paradas de transporte público y optimiza cruces seguros. El resultado: una reducción de hasta 15 minutos en los tiempos de traslado por la zona del Obelisco, segú
















