La educación media superior en Michoacán experimenta un cambio histórico que promete transformar las oportunidades para miles de jóvenes. A partir del ciclo escolar 2026-2027, la entidad implementará la estrategia nacional “Mi derecho, mi lugar”, eliminando dos de los obstáculos más significativos que han limitado el acceso a la preparatoria: el examen de admisión y el promedio escolar. 🎓
Esta iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y respaldada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, representa un giro fundamental en la política educativa estatal. Como dice el refrán popular, “la educación es la base del progreso”, y Michoacán está demostrando su compromiso con esta premisa al garantizar que ningún estudiante se quede sin la oportunidad de continuar sus estudios de bachillerato.
Cobertura sin precedentes: 500 planteles listos para recibir estudiantes
El alcance de esta transformación es verdaderamente significativo. El Instituto de Educación Media Superior y Superior del Estado de Michoacán (Iemsysem) ha confirmado que más de 500 planteles educativos pertenecientes a siete subsistemas públicos estarán disponibles para recibir a las nuevas generaciones de estudiantes. Esta red de instituciones se distribuye estratégicamente en todo el territorio estatal, asegurando que la educación media superior sea accesible sin importar la ubicación geográfica.
Los subsistemas participantes incluyen:
| Institución | Cobertura |
|---|---|
| Conalep | Educación tecnológica industrial |
| Cobaem | Bachillerato general estatal |
| Cecytem | Educación tecnológica |
| Cemsad | Educación media superior a distancia |
| Tebam | Telebachillerato |
| Telebachillerato Comunitario | Educación rural y comunitaria |
| DGETAYCM | Educación tecnológica agropecuaria y ciencias del mar |
| DGETI | Educación tecnológica industrial y de servicios |
Acceso universal: el fin de las barreras tradicionales
La eliminación del examen de admisión y el promedio escolar como requisitos representa un cambio paradigmático en la forma de entender el acceso a la educación media superior. Durante décadas, estos mecanismos han funcionado como filtros que, aunque pretendían seleccionar a los “mejores” estudiantes, en realidad perpetuaban desigualdades
















