La salud mental, ese “pariente pobre” de la salud pública, ha sido relegada por décadas en la agenda política y social de México. Sin embargo, en Michoacán, el diputado Juan Pablo Celis ha decidido romper el silencio y poner el tema sobre la mesa con una propuesta que busca no solo visibilizar, sino institucionalizar la atención a este derecho fundamental: la creación de la Semana Estatal de la Salud Mental.
“La salud mental es un derecho, no un privilegio”, sentenció Celis desde la tribuna del Congreso local, en un discurso que resonó con fuerza en un estado donde la depresión y la ansiedad afectan especialmente a jóvenes y mujeres, según datos de la Organización Mundial de la Salud.
¿Por qué Michoacán necesita una Semana Estatal de la Salud Mental?
Michoacán no es ajeno a la crisis global de salud mental. Las cifras son contundentes: una de cada ocho personas en el mundo padece algún trastorno mental, y el estado se encuentra entre los más afectados por depresión y ansiedad en México. El estigma, la falta de información y la escasez de servicios especializados han convertido este problema en una “epidemia silenciosa” que impacta a familias, escuelas y comunidades enteras.
La propuesta de Celis plantea que cada año, a partir del lunes anterior al 10 de octubre (Día Mundial de la Salud Mental), se lleven a cabo:
– Campañas de difusión para romper mitos y eliminar el estigma.
– Jornadas de orientación en escuelas, centros de trabajo y espacios públicos.
– Espacios de atención gratuita y accesible para quienes lo necesiten.
– Reconocimientos a profesionales e instituciones que destaquen en la promoción del bienestar emocional.
Salud mental y justicia social: dos caras de la misma moneda
El diputado de Morena no solo habla de políticas públicas
















