Carlos Torres Piña creció de 21.4 por ciento a 29.1 por ciento entre febrero y agosto de 2026, según la serie continua de Rubrum —siete puntos de avance en seis meses, sin un solo descenso.
La medición del 5 de agosto registró su nivel más alto: 29.1 por ciento. Ese resultado no es un pico aislado, sino el punto final de una trayectoria ascendente ininterrumpida desde febrero, con la misma metodología y casa encuestadora.
Esa continuidad distingue un repunte coyuntural de una tendencia real. Requiere presencia constante, organización territorial y conversión sostenida de conocimiento en preferencia.
Torres Piña recorrió regiones, amplió interlocución con sectores, sumó municipios y mantuvo ritmo mientras la competencia enfrentaba coyunturas distintas. Cada semana reforzó una base ya existente.
A principios de año competía por reconocimiento; ahora consolida posición. El camino entre el 21.4 y el 29.1 revela dirección, no solo impulso. Seis meses creciendo sin retroceso no es un buen momento: es una tendencia construida.










