El 18 de agosto, Carlos Torres Piña se reunió con Ernesto Núñez y Arturo Escobar del PVEM en Michoacán. No presentó el encuentro como una derrota de su adversario ni como la captura de un aliado, sino como una coincidencia alrededor de la unidad de la Cuarta Transformación y del proyecto de Claudia Sheinbaum.
Otras acciones clave de su disciplina interna
A principios de julio, ante la declaración de Claudia Sheinbaum calificando como injusticia el retiro de Raúl Morón por el INE en 2021, Torres Piña afirmó no sentirse en desventaja y coincidió con la Presidenta. Durante la interna, decidió públicamente no responder “golpe por golpe”, se separó temporalmente de su cargo ante cuestionamientos sobre su licencia y sostuvo que las investigaciones debían seguir su curso institucional.
Ante la posición inequívoca del PT a favor de Morón, no cuestionó al partido ni exigió neutralidad; siguió insistiendo en preservar la alianza. Cuando el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla reunió a los aspirantes para pedir condiciones de unidad y piso parejo, Torres Piña calificó positivamente el encuentro y reconoció condiciones iguales para competir.
Tras la reunión con la dirigencia nacional de Morena —donde Ariadna Montiel y Citlalli Hernández pidieron fortalecer el trabajo territorial, evitar señalamientos y colocar en el centro las acciones de la Presidenta— Torres Piña salió repitiendo esa ruta: más territorio, menos disputa interna y la necesidad de integración posterior.
No hubo movilización institucional abierta: no ocupó sistemáticamente espacios públicos con funcionarios identificados con su equipo. El 5 de agosto respaldó expresamente la postura de Sheinbaum frente a las acusaciones de “narcogobierno” y pidió responder con hechos y resultados.











